Experiencias Inolvidables Proyecto ABC

José Camacho
Director Proyecto ABC

“Como director de este proyecto hablo desde lo que he podido observar y vivir.
Para comenzar, puedo asegurar que la experiencia se convierte en algo muy real para los chicos y las chicas. Es sorprendente ver la cantidad de situaciones que se generan a partir de la experiencia del cuidado del bebé, por donde lo veamos, hay aprendizaje, tanto para los estudiantes como para quienes realicemos la labor de profesores o instructores.
Se observan reacciones de todo tipo al recibir al bebé que van del asombro a la alegría absoluta, por empezar  la experiencia más cercana a cuidar un bebé real.
Es bueno saber que los estudiantes puedan retener los conocimientos que les podamos brindar a través de los talleres, de la misma manera ellos nos brindan lecciones cuando escuchamos cada reflexión  que realizan tanto sobre sus vidas, los bebés,  la familia y demás.
Considero que la experiencia ABC, debería ser parte de las experiencias que desarrolle todo joven durante su adolescencia y paso por el colegio pues es el lugar donde está recibiendo su educación formal y comparte vivencias con muchas personas de su misma edad o cercanos  a esta”.

Rebecca B.
14 años

“La experiencia fue fuerte, linda, cansada, agotadora. Daniel fue un niño bien portado, sólo en la noche me costó mucho. Las dos primeras noches no paró de llorar, pero ya después sólo se despertaba dos veces. En el día se portó bien, lloraba como cualquier bebé.

 Esta experiencia me dio realidad de lo fuerte que sería quedar embarazada a ésta edad, mi mamá no ayudó en nada así que creo, o mejor dicho estoy segura, de que no le gustaría que yo quedara embarazada, claro que tampoco está en mis planes quedar embarazada en esta edad; por el momento quiero terminar el colegio, sacar mi carrera y casarme. Todo en el tiempo de Dios.

 Daniel me va a hacer falta, el levantarme en la noche o atenderlo en el día se me hizo costumbre. Me distraía de cosas pero es duro tener un bebé”.

 Ana V.
14 años

 “La experiencia fue súper linda e interesante. Alejandro se portó muy bien aunque en la noche me costó un poco levantarme ya que me quedaba dormida dándole el chupón, y al día siguiente me quedaba dormida, aun así fue muy linda la experiencia.

 Quedar embarazada a esta edad no sería bonito ya que no estoy preparada para tener a un bebé. El apoyo de mi familia fue bastante bueno aunque no me ayudaban porque es mi propia responsabilidad”.

 Donny A. Z.
17 años

 “Una de la experiencias más inolvidables que he experimentado en mi corta vida, ha sido el proyecto de los bebés simuladores, fue realmente impresionante poder ver sus necesidades y encontrarme en la obligación de atender y satisfacer del mejor modo posible al bebé, en este caso, un robot, no es un proyecto que puede ser tomado a la ligera, debe asumirse con la mayor seriedad del caso, ya que estos bebés comen, duermen, hay que cambiarles el pañal, sacarle los gases, tener cuidado con su cabeza ya que pueden ser desnucados, y también sufren ataques de chicha, en cada una de estas situaciones hay que atenderlos y darles lo que requieran, es todo un reto, principalmente porque es cada padre el que debe hacerse responsable de su hijo mediante un sensor que se debe activar cada vez que el bebé llora, este chip lo debe portar el padre o madre en todo momento.

 Salir con el bebé es virtualmente imposible, en un ambiente con ruido es difícil escuchar el llanto por lo tanto incrementan las posibilidades de que el bebé quede desatendido, todo esto es contabilizado por el bebé mediante una computadora interna, y al final del proceso el bebé da un resultado del rendimiento de sus padres.

 Pienso que el proyecto es muy realista ya que lo pone a prueba a uno en situaciones desconocidas, y personalmente uno queda con una perspectiva muy diferente de lo que la responsabilidad de un bebé implica, lo recomendaría a todos los adolescentes y adultos que piensen en tener una familia probar esto primero, este proyecto me abrió los ojos y me hizo ver que no quiero un bebé hasta después de los 30 años!!”

 Ana Laura B.
19 años

 “Siempre quise hacer el proyecto de “Bebé – Piénsalo Bien”, ahora que tuve la oportunidad puedo decir que fue una experiencia muy linda y al mismo tiempo agotadora. Pude entender que un bebé demanda las 24 horas del día y que a veces no es fácil atenderlo y menos en la noche, que definitivamente se necesita de ayuda y que es indispensable  la paciencia para no perder la calma.

 Emma es un bebé computarizado, pero aun así se ganó mi cariño y aunque me desvelara y me quitara tiempo para hacer algunas cosas la voy a extrañar. Para algunos es sólo un muñeco, para mi es mi bebé y es triste que la tenga que devolver. Ahora sé la cantidad de tiempo que demanda un bebé y sé  que aún no es tiempo para pensar en tener uno verdadero, definitivamente quiero ser mamá, pero todavía no es el tiempo correcto.

 

Siempre recordaré esta experiencia porque ha sido inolvidable, y me encantaría que todos los adolescentes la pudieran tener, así no vendrían bebés al mundo a sufrir porque no son deseados.

 Emma marcó mi vida y de una buena manera, siempre la recordaré llorar, respirar y hasta toser.

 Gracias ABC Home por darme esta gran oportunidad”.

Lic. Ana Lucrecia Chinchilla
Psicóloga
Departamento de Desarrollo Humano
Saint Anthony High School, Costa Rica

 “Este año, por primera vez, nuestro colegio vivió la experiencia del Proyecto ABC.

Para nosotros, el proyecto tiene como objetivo, complementar algunos contenidos de la clase de Ética y Moral, para que de una forma vivencial, los jóvenes puedan experimentar en alguna medida, lo que significa ser padre/madre en la adolescencia o a edades tempranas.

Por tres días y dos noches nuestros estudiantes tuvieron la experiencia de llevar a casa un simulador de bebé que demandaba algunas de las necesidades de un bebé real, con la particularidad de que se registraban no sólo las necesidades, sino las atenciones que cada joven le proveía al simulador.

Además pudieron experimentar lo que era compartir la responsabilidad con otra persona ‐para quienes lo decidieron hacer con pareja‐ y lo que significaba ser un padre o madre “soltero(a)”.

Me parece que el proyecto  cumplió los objetivos y que la experiencia les marcó la vida a los chicos, pues así lo expresaron en sus reportes, además hay una concienciación no sólo  a nivel personal, sino familiar y comunal.

De nuestra parte, esperamos seguir implementando el proyecto porque creemos que enriquece la vida de los jóvenes. Con esto esperamos aportar un granito de arena en la sociedad que le heredamos a las futuras generaciones”.